LOS NIÑOS EN LA VIDA MUSICAL DEL
REAL MONASTERIO DEL ESCORIAL
1. Introducción.


La Escolanía del Monasterio del Escorial es una corporación de especial importancia en la vida litúrgica y cultural del Monasterio. Desde 1974, año de su fundación, ha ofrecido muchos y variados frutos, tanto al ornamento musical de la Basílica como al componente cultural de la sociedad en la que se desenvuelve. Pero no es ésta, ni mucho menos, la primera presencia de los niños en el acontecer musical del Monasterio. Desde los inicios de la construcción del Monasterio del Escorial, pasando por ciertas épocas de verdadera dificultad para esta institución, y hasta llegar a la fecha en que se escriben estas líneas, ha habido una casi continua presencia de niños que, de una forma u otra, han llevado a cabo variadas actividades musicales.
Quizás convenga aclarar antes de nada algunas cuestiones en torno al tema que nos ocupa. Una de ellas es el significado exacto del término “escolanía”. Dice así el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua: Conjunto o corporación de escolanos; lo cual nos lleva a la definición de “escolano”: Cada uno de los niños que, en algunos monasterios, se educan para el servicio del culto, y principalmente para el canto.
¿ Quiere esto decir que podemos denominar escolanías a todas las corporaciones de niños con actividades relativas al canto? Y cabe aún otra pregunta: ¿hasta qué edad llega la niñez?
Para contestar a la primera habría que pasar por la segunda. Volviendo al Diccionario, la “niñez” es el período de la vida humana, que se extiende desde el nacimiento a la pubertad; esto a su vez nos remite a la definición de “pubertad”: primera fase de la adolescencia, en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta. Según lo hasta ahora expuesto, tendríamos que, en sentido estricto, sólo podrían formar una escolanía niños, es decir, individuos que no han cambiado la voz (una de las aludidas modificaciones que se dan en la pubertad). De este modo, musicalmente hablando, la escolanía sería un coro de voces blancas (Tiples y Contraltos) compuesto solamente por niños (las voces blancas abarcan además a las voces de niña y de mujer).
Pero, según mi opinión, en otras épocas se consideró niño también al púber (baste pensar que en las Constituciones dadas por Felipe II en el año 1579 al Colegio y Seminario de El Escorial, se habla de niños de 13 a 17 años), con lo cual, a las citadas voces blancas, habría que añadir la de tenor y, menos frecuentemente (ya que necesita más tiempo para su definición como tal), la de bajo.
Para concluir y responder de esta forma a la primera pregunta, aunque todavía se podría discutir sobre el tema, cabría decir que las escolanías están formadas, en principio, sólo por niños, pero que siguiendo el contexto histórico también po-drían dar cabida a la voz de tenor (la de bajo quedaría excluída). Esto explicaría la gran cantidad de repertorio, tal y como se verá más adelante, para Tiples, Contralto y Tenor, que aparece en el Archivo Musical del Monasterio, escrito expresamente para los Seminarios, según figura en las partituras manuscritas originales.
Una vez aclarado este punto toca ahora establecer el origen común a toda actividad musical en El Escorial: la Fundación del Monasterio.
Ya desde sus primeros años de reinado, y siguiendo el ejemplo de otros monarcas, Felipe II comenzó a planificar la construcción de un gran edificio con una función prevalentemente espiritual (aunque también sirviera de residencia a él mismo y a otros reyes), cuya primera piedra fue colocada en 1563. En el aspecto espiritual, además de la instalación de los monjes de la Orden de San Jerónimo, fundó un seminario (el equivalente a los actuales seminarios menores) con 30 niños, además de un colegio, donde recibían estudios superiores determinado número de monjes jerónimos. Este hecho tuvo lugar el 22 de Abril de 1567 a través de la Carta de Fundación y Dotación de San Lorenzo El Real, y el 19 de octubre de 1567 dieron comienzo las clases en el monasterio de Santa María de Párraces (Segovia), sede provisional de dichos Seminario y Colegio, hasta la terminación de la obras del Monasterio. A partir de aquí, y hasta llegar a nuestros días, la presencia de niños dentro de un marco propiamente musical, prácticamente no ha cesado.